Con el apoyo de un voluntariado de madres, padres, facultad universitaria, científicos y científicas, artistas y la participación de nuestros estudiantes como protagonistas de este proceso, se establece el comienzo de una nueva etapa de comprensión, de lucha, de educación y de expansión de la conciencia para los fines de educar hacia la conservación de esa plataforma geológica donde se asienta el País para nosotros y las generaciones futuras. Con ese sentido de responsabilidad social, ambiental, política e histórica, nace el Bosque Escuela La Olimpia ‘Ariel Massol Deyá’.

Aquí se fomenta la investigación como alternativa real al aprendizaje, ya que la enseñanza tradicional presume que (i) los y las estudiantes no saben y vienen a aprender, (ii) el maestro o maestra sabe y viene a enseñar a quien no sabe y (iii) la inteligencia se alcanza progresivamente por la acumulación y repetición de conocimientos. La escuela transmisiva o la escuela mecánica repite las vivencias externas en un estado de inconsciencia. ¿Enseñar, aprender o experimentar? En nuestra escuela comunitaria se mantiene una búsqueda continua del conocimiento a través de la gestión individual, de la autogestión colectiva, utilizando la investigación como método para lograr el éxito de estas tareas. La escuela comunitaria será la síntesis de la suma de los momentos de análisis de la realidad siendo la investigación el medio para realizar estos análisis. Los participantes del proceso: estudiantes, facultad, voluntariado de la comunidad, estarán en posesión de la gestión de su propio conocimiento utilizando todas sus capacidades.

Nos involucraremos en el proceso de una re-alfabetización creadora. La diferencia entre la alfabetización mecánica y la alfabetización creadora es que la alfabetización creadora está acompañada de una experiencia inmediata que activa el conocimiento y la memoria por medio de los sentidos. Entonces, la palabra o aprendizaje, producirá una resonancia en la consciencia. La resonancia es el sonido producido por reflexión o sonido elemental de los que acompañan a una nota musical. Así que la alfabetización mecánica es superficial, no tiene eco en el intelecto porque no hay reflexión. No se produce resonancia. Por tanto, no permitirá una expansión de la consciencia que es lo que perseguimos como ideal educativo.

En el Bosque Escuela, el participante es un todo o un microuniverso que domina su medioambiente.

El Bosque Escuela es un proyecto modelo institucional que se rige por un protocolo dentro del siguiente marco conceptual:
Confrontar el desarraigo y la alfabetización mecanizada por un proceso de realfabetización creadora. El estudiante se reeduca y retoma el verdadero significado de las palabras. Por ejemplo, cuando se refiere al bosque, al árbol, a la hoja, puede experimentar, palpar y sentir sus venas. Es decir, salir de la información sin resonancia.

  1. La incorporación de un diario al currículo cumple dos funciones: una prueba diagnóstica sobre el progreso educativo y una muestra del progreso en el proceso de realfabetización creadora.
  2. Aumentar el vocabulario de términos científicos del que muchos estudiantes han sido privados, y aumentar así su trasfondo cultural.
  3. Practicar la teoría de los pequeños profesores donde los estudiantes adquirirán por la práctica y experimentación científica una capacidad para comunicar y educar a otros sectores de la comunidad tales como sus maestras, maestros o mentores, padres y madres, visitantes y amistades.
  4. El ágora era la plaza donde se reunían las asambleas públicas en la antigua Grecia. El Bosque Escuela debe representar en estos tiempos ese foro de reaprendizaje y discusión de los elementos de la naturaleza y de la vida misma para lograr procesar la realidad de una forma más ecléctica, integrada y universal, según nos señala el maestro Eugenio María de Hostos en su obra Madre Isla.
  5. El cambio al que se aspira es salirnos de un estado de inconsciencia a uno de atención concentrada sobre lo que somos y lo que nos rodea, ya que la conciencia va descubriendo la esencia y es, precisamente, la expansión de esa conciencia colectiva la que permitirá que la sociedad civil eleve entre sus prioridades la conservación del suelo patrio en torno a la integridad de nuestro ambiente, la cultura y las luchas como nación.
  6. La visión no es excluyente de ningún sector de la comunidad. La educación será un proceso recíproco de transmisión de conocimientos desde las comunidades hacia nosotros y desde nosotros hacia ellas.
  7. El Bosque Escuela fomentará valores de nuestra identidad mediante el reaprendizaje, una formación donde el estudiante conozca primero quién es como ser humano y qué es lo que le rodea. Además de aprender directamente la matemática, es preciso que primero aprenda que él o ella es naturaleza y vive bajo los impulsos de los elementos
    naturales, que la naturaleza es parte integral de nuestro ser, que respondemos a ella y, por supuesto, es necesario conocerla e identificarse con ella.