La protección de cuencas hidrográficas es un componente fundamental y prioritario en el manejo de los recursos naturales. Una visión de conservación del paisaje debe incluir una gestión territorial a nivel de cuencas hidrográficas que contribuya a disminuir el deterioro ambiental, fomentar la conservación, incentivar actores que conservan, reconocer los servicios ecosistémicos e identificar mecanismos de adaptación al cambio climático. En el Bosque Escuela se encuentra la cabecera de la cuenca del Río Grande de Arecibo. Esta cuenca es una de las de mayor extensión e importancia en el País. Mediante esta experiencia educativa los alumnos y alumnas exploran la importancia de la cobertura forestal sobre las dinámicas del agua de escorrentía, su fuerza, desplazamiento de sedimentos, consecuencias como inundaciones repentinas y flujos mínimos utilizando modelos diferentes de cuencas.